Editorial

LA HUELLA ECOLOGICA

En ocasión de asistir junto a otro apicultor, César Mecchia, al Primer Encuentro de Médicos de Pueblos Fumigados, en el ámbito de la Universidad Nacional de Córdoba, tuvimos la oportunidad de escuchar explayarse sobre esta problemática a destacados profesionales de la salud. Entre los disertantes, por nombrar a algunos, se encontraban: el Dr. Medardo Avila Vázquez, Director del Encuentro, El Dr. Hugo Gómez Demaio, jefe del servicio de Pediatría del Hospital de Posadas, Misiones, la Dra. María del Carmen Seveso, Jefa de Terapia Intensiva del Hospital 4 de Junio de Presidencia Roque Saenz Peña-Chaco, el Dr. Rodolfo Páramo, médico pediatra y neonatólogo del hospital público en la ciudad del norte santafesino de Malabrigo, el Dr. Horacio Lucero jefe del laboratorio de biología molecular del Instituto de Medicina Regional de la Universidad Nacional del Nordeste y el Dr. Andrés Carrasco Jefe del Laboratorio de embriología molecular de la Facultad de Medicina en la UBA.

Los profesionales Médicos describieron al detalle la incidencia de los agrotóxicos sobre la salud de las personas que nos vemos expuestas a ellos. Los ejemplos, consistentes en datos e imágenes fueron escalofriantes. Se explayaron sobre la constatación de los aumentos de casos de abortos espontáneos, malformaciones congénitas, daños neurológicos y cánceres a causa de este modelo agro-productivo, lo cual es a todas luces injustificable.

Pero como el dinero es más poderoso que muchas conciencias, hay justificación para todo; incluso para la muerte. Y uno de los argumentos más poderosos a favor de quienes defienden este modelo super contaminante, avasallante de la biodiversidad es que “hay que producir porque al mundo le hacen falta alimentos”.

Entonces bajo ese argumento, se contaminan la tierra, el aire, el agua, se talan bosques, se reemplazan ecosistemas riquísimos en variedad de vida por los famosos “agro-ecosistemas” cuyo fundamento principal es la prevalencia de una sola especie (en estos casos el maíz y la soja) para que ellos, al no tener ninguna competencia expresen su máximo potencial productivo.

No queda lugar en el campo para nuestras abejas, ni para el trigo, el girasol, el ganado bovino, ovino, porcino, caprino, aviar, para la industria fruti-hortícola, maderera, la yerba mate, el algodón, la vitivinicultura.

¡¡¡…Nuestro país se da el lujo de asumir el costo social de hacer desaparecen a los pequeños y medianos productores de una gran variedad de alimentos…porque al mundo le hacen falta alimentos…!!! Díganme si esto no es un contrasentido.

Viendo los costos en la destrucción de biodiversidad, en el deterioro de la salud de la población afectada por los agrotóxicos, en mano de obra perdida en las actividades desplazadas antes descriptas, en el hacinamiento en los grandes centros urbanos por el éxodo desde zonas rurales, en el atropello cultural por la pérdida de modos de vida de la ruralidad, y una larga lista de etcéteras diría que hacemos el negocio de los pelones.

Aquí quiero compartir uno de los conceptos de la brillante exposición del Dr. Medardo Avila Vázquez; porque él habló de la HUELLA ECOLOGICA, entendiéndose por ello como el indicador que expresa el área de territorio ecológicamente productivo, pastos, bosques, cultivos, que se necesita para producir los recursos utilizados y para asimilar los residuos producidos por una población.

Por citar un ejemplo: si compramos un simple sándwich de jamón y queso en un negocio, desde su elaboración hasta que llegó a nuestras manos se necesitó una larga lista requerimientos, materiales y esfuerzos; desde el combustible para sembrar y cosechar el trigo para el pan, los agroquímicos que se vertieron en el campo, lo que se necesitó para elaborar los demás componentes del sándwich (jamón y queso), el envoltorio derivado del petróleo, la cadena de distribución y comercialización, toda la energía utilizada y sus desechos impactan y deja una huella en el planeta que se mide en hectáreas.

Lógicamente, a mayor consumo mayor es la huella. Si en lugar de un sándwich ponemos como ejemplo un auto o un artículo de lujo dejaremos una huella más grande. Se calcula que con la cantidad de habitantes actuales en el planeta, la huella se equilibraría en 1,7 hectáreas per cápita; si una población compromete una superficie mayor en producir y eliminar desechos caemos en un déficit ecológico. Comparando distintas regiones del globo, los habitantes dejamos una huella que refleja nuestro modo de vida. No es lo mismo medirla en el Africa, donde se calcula un promedio de huella de 0,8 ha. A medirla en EEUU, donde sus habitantes producen una huella de 12 has. El promedio en la Unión Europea ronda en 4,8 has. y en España el cálculo es de 6,4 has. En Argentina el promedio era, hasta hace unos años, de 1,8 has. Se calcula también, que el planeta sufre en promedio un déficit ecológico de 2,2 has.

Mientras en el planeta estén tan mal repartidas las riquezas, mientras haya regiones donde los seres humanos soporten hambrunas y otras donde se derrochen los recursos, yo no me creo el argumento de que “hay que producir porque el mundo necesita alimentos”. Creo que los productores apícolas tendríamos que convertirnos en testigos, por observar de manera directa lo que nuestras abejas, verdaderos marcadores biológicos, dejan al descubierto.

Ojalá la SADA (y su Presidente) hubiese adoptado una postura como la que mencionan, a favor de detener el avance de los transgénicos en Argentina por el daño que causan a la apicultura (No sólo a la apicultura). Como antecedente podríamos decir que no sería la primera vez que los apicultores, de manera orgánica, se manifiestan de esta manera.

La Asociación de Productores Apícolas de la República Argentina organizó junto al Centro de Estudios sobre Tecnologías Apropiadas de la Argentina (CETAAR), la Cátedra de Extensión y Sociología Rurales, Facultad de Agronomía, Universidad de Bs.As, Red de acción en Plaguicidas y sus Alternativas para América Latina (RAP-AL) y el Centro de Estudios y Servicios para el Desarrollo Rural (CEDERU), el Seminario Impacto de los plaguicidas en la apicultura en el Cono Sur y produjeron esta Declaración

Jorge L. Valenti
Bell Ville, Córdoba, Argentina
Precio de las divisas
DolarHoy.com
Enlaces

www.abelleiro.com
www.apifey.com.ar
www.apiservices.com
www.aulaapicolazuqueca.com
www.apiculturabiodinámica.org
www.demeter.es
www.inta.gov.ar
www.ars.usda.gov
www.gestiónforestal.cl
www.londonsbuzzing.co.uk
www.senasa.gov.ar
www.urzapa.com (sigue)


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